Nacido también en 1944 a partir de los acuerdos de Bretton Woods, el Banco Mundial es una especie de cooperativa en que sus accionistas son los 187 países miembros. Nace, de hecho, como una extensión del Banco Internacional para la Reconstrucción y Fomento (BIRF), un organismo ideado para socorrer a los países europeos después de la Segunda Guerra Mundial. El objetivo principal de la institución es la reducción de la pobreza por medio del apoyo económico a los países pobres y en vías de desarrollo. De todos modos, siempre ha estado en el ojo del huracán de las críticas pues se le acusa de mirar para otro lado ante los abusos de poder perpetrados por las cúpulas financieras del mundo a través de sus esbirros del FMI.
En el presente, bajo el
auspicio del Grupo del Banco Mundial (GBM), la institución se estructura en
función de cinco organismos satélites que se encargan de la otorgación de
créditos y donaciones a países pobres y en desarrollo, así como del suministro
de capitales para el sector privado de estos países. Además, provee de seguros
y garantías contra riesgos y pérdidas de las inversiones privadas ante eventos
políticos o de cualquier otra naturaleza. También presta, a través del Centro Internacional de Arreglo de Diferencias
Relativas e Inversiones (CIADI), servicios internacionales de
conciliación y arbitraje para ayudar a resolver disputas financieras. Con sede
en la ciudad de Washington, el organismo tiene oficinas en más de 100 países,
contando con más de 10.000 funcionarios.